CARLOS CESAR
Poeta recién llegado
Un adiós misericordioso
Por fin logro asimilarlo
quisiste protegerme
para que seguir alimentando
una ilusión que aún duerme.
Nuestro adiós fue doloroso
pero irremediable a la vez
puso fin a un escenario tormentoso
del que saldríamos lastimados tres.
Jamas olvidaré ese beso
que eternizo aquel momento
liberando a este preso
de la cárcel de los sentimientos.
Le pido a dios solo un favor
que nunca borre tu sonrisa
que en tu vida no exista el dolor
y tus penas se vayan de prisa.
Musa de mis pensamientos
mi recuerdo inmortal
mis labios esperan sedientos
algún día volverte a encontrar.
Por fin logro asimilarlo
quisiste protegerme
para que seguir alimentando
una ilusión que aún duerme.
Nuestro adiós fue doloroso
pero irremediable a la vez
puso fin a un escenario tormentoso
del que saldríamos lastimados tres.
Jamas olvidaré ese beso
que eternizo aquel momento
liberando a este preso
de la cárcel de los sentimientos.
Le pido a dios solo un favor
que nunca borre tu sonrisa
que en tu vida no exista el dolor
y tus penas se vayan de prisa.
Musa de mis pensamientos
mi recuerdo inmortal
mis labios esperan sedientos
algún día volverte a encontrar.