Martín Terán
Poeta recién llegado
Cambia, cambia
la brisa de tus risos el viento aparente
mientras el sol se opaca, lentamente
suavemente
y toma el color de los árboles
Tus ojos camuflan, así, pasiva
compasiva
y se fijan en un quisquilloso pensamiento
que como una violeta, respira
Nublando lo que veo, y lo que siento
desaparecen todos tus grandes movimientos
remaneciendo los cortos, los pocos
que ensayan, grabándose en mi memoria
Quedándome sólo tu sonrisa
inmutable
cual si posara para ser objeto del arte
y al mismo tiempo pisara y quebrara
una vieja hoja en el lecho del parque
y me obligara a pensar con deshora:
”amor”
la brisa de tus risos el viento aparente
mientras el sol se opaca, lentamente
suavemente
y toma el color de los árboles
Tus ojos camuflan, así, pasiva
compasiva
y se fijan en un quisquilloso pensamiento
que como una violeta, respira
Nublando lo que veo, y lo que siento
desaparecen todos tus grandes movimientos
remaneciendo los cortos, los pocos
que ensayan, grabándose en mi memoria
Quedándome sólo tu sonrisa
inmutable
cual si posara para ser objeto del arte
y al mismo tiempo pisara y quebrara
una vieja hoja en el lecho del parque
y me obligara a pensar con deshora:
”amor”