José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
El bajo peso del beso
no fue inconveniente
para que la falsa muerte te arrancará un brazo.
Y tras un brazo el dolor en la mandíbula.
La falsa muerte te arranco el resto.
Cabeza,
tronco
y otras extremidades
Escupió algún hueso difícil de digerir
y a continuación
salió entre un escupitajo
de la falsa muerte
alguno de esos besos de bajo peso.
Fue caro recuperarlo.
Perdí mucha sangre en el intento
y parte de mis entrañas.
Después de la lucha fue difícil diferenciar
quien eras tú, quien yo
y quien la falsa muerte.
A los tres nos cogieron y nos echaron a la fosa.
Ahora dos jugamos desnudos al mus en al fosa común.
Mientras un tercero se masturba mirándonos,
con las manos llenas de esos besos
de poco peso.