datiana roan
Poeta adicto al portal
Pues aquí estamos nuevamente en un camino,
cuyo nombre no recuerdo, en este mismo camino,
donde se encuentran la madurez y la infancia,
el instinto y la razón, la amistad y el amor.
Un camino de dudas e incertidumbres
al que no se como llegamos pero quiero recorrer contigo.
Un camino irregular serpenteante con subidas y bajadas,
con rocas y arroyos que parecen infranqueables.
Al recorrerlo vemos la creación con sus paisajes magníficos,
con gente que ríe y llora, que sufre y goza,
Nos moja la lluvia, los vientos helados nos congelan,
el sol nos curte la piel, muchísimas veces lo pienso.
Es imposible llegar al destino, pero ahí estas tu conmigo,
para darme la mano en el momento más oportuno,
y entonces es cuando recuerdo el nombre del camino,
este camino se llama fe, amistad, amor, vida.
Se llama esperanza y eso es lo que faltaba a mi alma.
Muchas veces en mi vida
sentí la necesidad de saber que alguien me quiere,
que alguien me extraña, que alguien se preocupa por mí,
que soy importante, que soy amada, que alguien me necesita.
Sólo quiero decirte ahora,
que si tú alguna vez sintieras esa misma necesidad,
me gustaría ser yo la que te asegure que eres querido,
que se te extraña, que eres importante,-que me preocupas...
Y que te quiero mucho...
cuyo nombre no recuerdo, en este mismo camino,
donde se encuentran la madurez y la infancia,
el instinto y la razón, la amistad y el amor.
Un camino de dudas e incertidumbres
al que no se como llegamos pero quiero recorrer contigo.
Un camino irregular serpenteante con subidas y bajadas,
con rocas y arroyos que parecen infranqueables.
Al recorrerlo vemos la creación con sus paisajes magníficos,
con gente que ríe y llora, que sufre y goza,
Nos moja la lluvia, los vientos helados nos congelan,
el sol nos curte la piel, muchísimas veces lo pienso.
Es imposible llegar al destino, pero ahí estas tu conmigo,
para darme la mano en el momento más oportuno,
y entonces es cuando recuerdo el nombre del camino,
este camino se llama fe, amistad, amor, vida.
Se llama esperanza y eso es lo que faltaba a mi alma.
Muchas veces en mi vida
sentí la necesidad de saber que alguien me quiere,
que alguien me extraña, que alguien se preocupa por mí,
que soy importante, que soy amada, que alguien me necesita.
Sólo quiero decirte ahora,
que si tú alguna vez sintieras esa misma necesidad,
me gustaría ser yo la que te asegure que eres querido,
que se te extraña, que eres importante,-que me preocupas...
Y que te quiero mucho...