The Black Angel
Poeta recién llegado
Un caramelo más en la bolsa,
es lo que soy para tí,
un maldito trofeo de caza,
que por amor ha de morir.
Ponle un moño,
cuélgalo en tu espejo,
que en cada mañana,
veas en éste tu trofeo,
tu cruel hazaña.
No sé a que lo aplicarías pero bueno ahí está,
ha y otra más,
cuando duermas por las noches,
y sientas que has concluido,
con tu cruel juego de amor,
sentirás la soledad en tu boca,
en tus agrios labios,
otro caramelo ha desaparecido,
otro más echado al olvido,
para borrar el sabor,
sabor de tu amargo amor.
Un caramelo más en la bolsa,
mil noches de olvido,
yo que te he dado tanto,
y tan poco he recibido.
Yo que a tus labios he llegado,
ingrata ni me has probado,
pero ya me has apartado,
has descubierto quizás,
más ácido que tus labios,
mi sabor de hombre sabio.
Que por más débil que parezca,
la vida me ha enseñado,
a soportar los golpes,
hombre sabio al pensar,
un poco iluso también,
al creer que por mi amor,
tú ibas a cambiar.
es lo que soy para tí,
un maldito trofeo de caza,
que por amor ha de morir.
Ponle un moño,
cuélgalo en tu espejo,
que en cada mañana,
veas en éste tu trofeo,
tu cruel hazaña.
No sé a que lo aplicarías pero bueno ahí está,
ha y otra más,
cuando duermas por las noches,
y sientas que has concluido,
con tu cruel juego de amor,
sentirás la soledad en tu boca,
en tus agrios labios,
otro caramelo ha desaparecido,
otro más echado al olvido,
para borrar el sabor,
sabor de tu amargo amor.
Un caramelo más en la bolsa,
mil noches de olvido,
yo que te he dado tanto,
y tan poco he recibido.
Yo que a tus labios he llegado,
ingrata ni me has probado,
pero ya me has apartado,
has descubierto quizás,
más ácido que tus labios,
mi sabor de hombre sabio.
Que por más débil que parezca,
la vida me ha enseñado,
a soportar los golpes,
hombre sabio al pensar,
un poco iluso también,
al creer que por mi amor,
tú ibas a cambiar.