José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Un cuadro tú me diste
con paisaje nocturno y seductor,
en el cuadro enmarcaste
un nido de idilio y amor.
Fue un cuadro imaginario,
que mostró tu inspiración,
con el pincel en tu mano
y en el cuadro el corazón.
Todo quedó muy bonito,
con armonioso color,
con sus ramas y sus nidos
invitando a dar amor.
Tu obra se culminó
en el cuadro ya soñado,
y en mi también se grabó
tu mirar apasionado.
Como ese cuadro hermoso
fue nuestro amor en flor,
y un éxtasis fabuloso
vivimos con esplendor.
Ese cuadro que pintaste
tiene lágrimas marcadas,
y mis ojos llevan muchas
por tu ausencia derramadas.
Quien creyera esto que pasa,
con el cuadro y su color,
todo su fondo es oscuro
y así me dejó tu amor.
Tu partida inesperada
el hechizo ha terminado,
y del cuadro sus cristales
contra el piso se han quebrado.
con paisaje nocturno y seductor,
en el cuadro enmarcaste
un nido de idilio y amor.
Fue un cuadro imaginario,
que mostró tu inspiración,
con el pincel en tu mano
y en el cuadro el corazón.
Todo quedó muy bonito,
con armonioso color,
con sus ramas y sus nidos
invitando a dar amor.
Tu obra se culminó
en el cuadro ya soñado,
y en mi también se grabó
tu mirar apasionado.
Como ese cuadro hermoso
fue nuestro amor en flor,
y un éxtasis fabuloso
vivimos con esplendor.
Ese cuadro que pintaste
tiene lágrimas marcadas,
y mis ojos llevan muchas
por tu ausencia derramadas.
Quien creyera esto que pasa,
con el cuadro y su color,
todo su fondo es oscuro
y así me dejó tu amor.
Tu partida inesperada
el hechizo ha terminado,
y del cuadro sus cristales
contra el piso se han quebrado.