Tu piel, tersa rivera
Por la que imprudente corre la miel de tu sexo,
se acompaña, por la reptante tosquedad de tu aroma,
de tus labios que son el veneno,
esa muerte momentánea en la congela el tiempo,
Tus piernas, son los lívidos pétalos
que resguardan la llave de tu pasión,
de esa excitante puerta que no me atrevo a tocar
Tus pechos, cascadas vírgenes
por las que resbala el fuego de mis deseos,
tan solo para morir en la humedad de tu vientre,
tus caderas, que son caudal, que son represa del desden
Tu mirada sanguinaria, que mata con destellos de luz,
que son mitad verdad mitad mentira
que demuele cuerpo y alma sin piedad
Tu voz, perfecto hechizo que roba voluntad, pensamiento, vida
eco que puede turbar la mas clara de las visiones,
en ocasiones el ensordecedor silencio de la nada
que me azota y desarma contra mi, contar tu cuerpo de madera encendida
Tu cuerpo, que es catedral bañada en aceite, taciturna, congelada,
esperando que llegue el iluso que a de traer en si la chispa apropiada
el toque mágico, que encenderá la calcinante hoguera de tu pasión infinita
Por la que imprudente corre la miel de tu sexo,
se acompaña, por la reptante tosquedad de tu aroma,
de tus labios que son el veneno,
esa muerte momentánea en la congela el tiempo,
Tus piernas, son los lívidos pétalos
que resguardan la llave de tu pasión,
de esa excitante puerta que no me atrevo a tocar
Tus pechos, cascadas vírgenes
por las que resbala el fuego de mis deseos,
tan solo para morir en la humedad de tu vientre,
tus caderas, que son caudal, que son represa del desden
Tu mirada sanguinaria, que mata con destellos de luz,
que son mitad verdad mitad mentira
que demuele cuerpo y alma sin piedad
Tu voz, perfecto hechizo que roba voluntad, pensamiento, vida
eco que puede turbar la mas clara de las visiones,
en ocasiones el ensordecedor silencio de la nada
que me azota y desarma contra mi, contar tu cuerpo de madera encendida
Tu cuerpo, que es catedral bañada en aceite, taciturna, congelada,
esperando que llegue el iluso que a de traer en si la chispa apropiada
el toque mágico, que encenderá la calcinante hoguera de tu pasión infinita