stregoica
Poeta recién llegado
Cintura tierna y zapatos rojos,
corazón delgado.
Sus manos abrazan el terreno dorado,
la piel de la vida, se aferra con sangre y sudor de flores....
juega cantando una luz de sones,
alados sus pensamientos se esconden...
entre el mar y la arena.
Atenta la tierra corteja sus pasos,
los besos que ruedan por su falda de colores,
con el sol a cuestas y la noche...la noche.
La noche me mima y retuerce en sentimientos,
los dedos de las manos yacen congelados...sola,
tan sola con papel y lápices...espuma de licores,
sabores tan profundos y prohibidos,
con sal de muchos en mi playa eterna,
sola...tan sola...ya no nacen los hijos de la tristeza,
se apagan las luces...una vela...una gota de cera,
el dolor que quema, de sopor sin pensamientos,
con los ojos a medio cerrar...sola...sola,
me acuesto con sonrisas de mañana u otro día,
con el corazón tan roto...muy sola...solaaaaa, sola.
corazón delgado.
Sus manos abrazan el terreno dorado,
la piel de la vida, se aferra con sangre y sudor de flores....
juega cantando una luz de sones,
alados sus pensamientos se esconden...
entre el mar y la arena.
Atenta la tierra corteja sus pasos,
los besos que ruedan por su falda de colores,
con el sol a cuestas y la noche...la noche.
La noche me mima y retuerce en sentimientos,
los dedos de las manos yacen congelados...sola,
tan sola con papel y lápices...espuma de licores,
sabores tan profundos y prohibidos,
con sal de muchos en mi playa eterna,
sola...tan sola...ya no nacen los hijos de la tristeza,
se apagan las luces...una vela...una gota de cera,
el dolor que quema, de sopor sin pensamientos,
con los ojos a medio cerrar...sola...sola,
me acuesto con sonrisas de mañana u otro día,
con el corazón tan roto...muy sola...solaaaaa, sola.