La mañana en que despertava,
el corazon a gritos me ablava.
Pero yo pensava
que era el sueño,
que me guiava.
Me decia,
que no tendria un buen día.
Pero yo seguia el camino,
que me havia propuesto el destino.
Me moria a medida que lo descubria.
Ahora pienso que si la vida es tan buena,
porque me havia puesto esta prueba.
Quizas la merecia,
pero quizas la vida me elegia.
Y aquel día ví,
como el camino
me cambiava el destino.
Y aprendí a escuchar
antes de hablar,
y luego a pensar,
antes de actuar.
Quizas la vida
no es un camido,
sinó hilo que depende
de un paso,
que des durante el día.
yaros
el corazon a gritos me ablava.
Pero yo pensava
que era el sueño,
que me guiava.
Me decia,
que no tendria un buen día.
Pero yo seguia el camino,
que me havia propuesto el destino.
Me moria a medida que lo descubria.
Ahora pienso que si la vida es tan buena,
porque me havia puesto esta prueba.
Quizas la merecia,
pero quizas la vida me elegia.
Y aquel día ví,
como el camino
me cambiava el destino.
Y aprendí a escuchar
antes de hablar,
y luego a pensar,
antes de actuar.
Quizas la vida
no es un camido,
sinó hilo que depende
de un paso,
que des durante el día.
yaros