Quisiera que el día tuviese más
de veinticuatro horas para
llenarte de amor y besos cada
segundo, en la mañana jugar
con la aurora llevarte flores
impregnadas de pasión, en la
tarde disfrutar de tu figura
esculpida en la puesta del sol,
en la noche mis labios se
acercaran lentamente a tu boca
suspirando por sentir el suave
aroma de tus besos, deleitándose
con las caricias de tus labios.