prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dos tiburones de silencio heridos se devoran.
No se sabe quien fue primero en morder
pero la sangre atrae más silencio,
tres tiburones de silencio se devoran:
uno tiene la mitad del otro ingurgitado
y el recién llegado recibió su primer mordisco,
cuatro tiburones de silencio se devoran,
del segundo solo queda la cabeza
que aún muerde la espalda del tercero,
el otro casi un esqueleto
mientras la sangre atrae más silencio,
cinco tiburones se devoran
en una tela de lágrimas
dos muertos, dos heridos
y uno que
su grito dijo, que era un delfín
... Y toda esa sangre fue de mis labios
vertida en el mar de saliva de su último beso.
No se sabe quien fue primero en morder
pero la sangre atrae más silencio,
tres tiburones de silencio se devoran:
uno tiene la mitad del otro ingurgitado
y el recién llegado recibió su primer mordisco,
cuatro tiburones de silencio se devoran,
del segundo solo queda la cabeza
que aún muerde la espalda del tercero,
el otro casi un esqueleto
mientras la sangre atrae más silencio,
cinco tiburones se devoran
en una tela de lágrimas
dos muertos, dos heridos
y uno que
su grito dijo, que era un delfín
... Y toda esa sangre fue de mis labios
vertida en el mar de saliva de su último beso.
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