Poetrúsica
Poeta recién llegado
Hoy el sol se vistió de tu color, te diría,
para ti, diez historias, te inventaría,
sólo tres partes de un cuento, te pondría,
a escoger nada más que una te daría:
La primera, como el sueño empezaría,
la segunda, como entre nubes volarías,
la tercera, como a la realidad caerías.
Sé que alguna de las dos primeras escogerías,
pero te juro por ti, mi vida
la tercera, la mejor sería.
Sin saliente explicación mía
la novela no comenzaría:
Sabes que el mundo aletargado por el sol,
está al medio día,
la mejor hora para mi amnesia.
Cuando la luna sale a saludar; fiesta para todos,
La peor hora para mi sien
Cuando llegas anunciando de nuevo;
- ¡Ya llegué, mi amor! -.
Y yo desesperada en explicarte;
- No, ya no vives aquí -.
Tú, con la misma confusión de siempre;
- ¿Entonces, dónde vivo? -.
Mi mano se desliza apuntando la ventana;
- Ahí -.
Asomas los ojos, empañando el vidrio y vez:
en la calle tú, vitoreando tus besos con ella;
- ¡Ah!, lo siento -.
para ti, diez historias, te inventaría,
sólo tres partes de un cuento, te pondría,
a escoger nada más que una te daría:
La primera, como el sueño empezaría,
la segunda, como entre nubes volarías,
la tercera, como a la realidad caerías.
Sé que alguna de las dos primeras escogerías,
pero te juro por ti, mi vida
la tercera, la mejor sería.
Sin saliente explicación mía
la novela no comenzaría:
Sabes que el mundo aletargado por el sol,
está al medio día,
la mejor hora para mi amnesia.
Cuando la luna sale a saludar; fiesta para todos,
La peor hora para mi sien
Cuando llegas anunciando de nuevo;
- ¡Ya llegué, mi amor! -.
Y yo desesperada en explicarte;
- No, ya no vives aquí -.
Tú, con la misma confusión de siempre;
- ¿Entonces, dónde vivo? -.
Mi mano se desliza apuntando la ventana;
- Ahí -.
Asomas los ojos, empañando el vidrio y vez:
en la calle tú, vitoreando tus besos con ella;
- ¡Ah!, lo siento -.