Juan Castañeda Gómez
Poeta recién llegado
En espera ahora estoy
Pasivo y en el mismo rincón sin luz
El monstruo de mi cabeza está dormido
Mientras la sangre fluye lentamente
Y todo poco a poco se confunde
No hay dolor
Ni siquiera desamor
Me molesta estar tranquilo
No hay nada
Ni siquiera otro martirio
Solo mi taza de café
Que espera lo mismo que yo
Mientras llega a su final
Sorbo a sorbo de mi boca
Y mi monstruo ya despierta
Súbitamente saluda
Con un golpe en el centro de mi juicio
Quiero y no puedo traer luz a mi memoria
La migraña de racimo ya está aquí
Indescriptible dolor
Ay!! Aahhh!!
Estoy vivo
Ya hay dolor
El martirio comenzó
Ojala que la muerte no me engañe esta vez
Desgarradora luz que corta y corta en mi cerebro
Y están aquí
Mi niño gateando
El adolescente llorando
La madre del hijo ciego
Palabras violentas
La verdad de todos en mi contra
Heridas de caídas
Reclamos sin respaldo
Culpas
Todas las culpas
Un corazón roto en mil pedazos juntándose mientras es pisoteado
El padre golpeando a su espejo
La mujer gritándole a su madre
La tortura al inocente
La doble moral haciendo justicia
Sangre coagulada sobre la conciencia
Niños mendigos amaneciendo en la calle
Y todo sigue pasando
Mi niño no esta
El adolescente murió
La madre ríe y ríe como animal que ya es libre
Llueven y llueven mentiras
Las heridas se abren más
El corazón esta ahogado en su propia sangre
El padre se arranca el rostro con sus sucias y delgadas manos
La mujer está perdida en su silencio
Inocentes matan a los inocentes
Curas y jueces son encerrados en el fuego del infierno
Ya no hay conciencia
Los niños me apedrean, piedra tras piedra sobre mi cuerpo desnudo
Algunos muertos me llaman en sus lamentos suaves y gentiles
Ay!!
La cabeza me revienta
Dulce muerte apiádate de mí esta vez
No me importa el desamor, ni quedar en el olvido
Ya no quiero seguir vivo
Abrásame por favor
Pasivo y en el mismo rincón sin luz
El monstruo de mi cabeza está dormido
Mientras la sangre fluye lentamente
Y todo poco a poco se confunde
No hay dolor
Ni siquiera desamor
Me molesta estar tranquilo
No hay nada
Ni siquiera otro martirio
Solo mi taza de café
Que espera lo mismo que yo
Mientras llega a su final
Sorbo a sorbo de mi boca
Y mi monstruo ya despierta
Súbitamente saluda
Con un golpe en el centro de mi juicio
Quiero y no puedo traer luz a mi memoria
La migraña de racimo ya está aquí
Indescriptible dolor
Ay!! Aahhh!!
Estoy vivo
Ya hay dolor
El martirio comenzó
Ojala que la muerte no me engañe esta vez
Desgarradora luz que corta y corta en mi cerebro
Y están aquí
Mi niño gateando
El adolescente llorando
La madre del hijo ciego
Palabras violentas
La verdad de todos en mi contra
Heridas de caídas
Reclamos sin respaldo
Culpas
Todas las culpas
Un corazón roto en mil pedazos juntándose mientras es pisoteado
El padre golpeando a su espejo
La mujer gritándole a su madre
La tortura al inocente
La doble moral haciendo justicia
Sangre coagulada sobre la conciencia
Niños mendigos amaneciendo en la calle
Y todo sigue pasando
Mi niño no esta
El adolescente murió
La madre ríe y ríe como animal que ya es libre
Llueven y llueven mentiras
Las heridas se abren más
El corazón esta ahogado en su propia sangre
El padre se arranca el rostro con sus sucias y delgadas manos
La mujer está perdida en su silencio
Inocentes matan a los inocentes
Curas y jueces son encerrados en el fuego del infierno
Ya no hay conciencia
Los niños me apedrean, piedra tras piedra sobre mi cuerpo desnudo
Algunos muertos me llaman en sus lamentos suaves y gentiles
Ay!!
La cabeza me revienta
Dulce muerte apiádate de mí esta vez
No me importa el desamor, ni quedar en el olvido
Ya no quiero seguir vivo
Abrásame por favor