Tierras de secano
Sobre las llanuras
el agua suspira a
contraviento
sobre los cimientos.
Se construye
una nueva
forma
de vida.
De la oscuridad
nacen nuevas
motas de
polen.
Sobre las sábanas, sueño con
no volver a soñar en unos cimientos
que ya no dependen
del viento.
Sobre las mentiras nace un muro
de verdad y lucidez, que me lleva
a mantener mis quebrantos,
en unos sólidos cimientos.
Y sobre la rosa muerta,
nació un jazmín, y sobre el jazmín
nacieron cientos de
bosques inertes,
que fueron aplastados por
una justicia sin
moral
y sin tormentos.
Morí tres veces, naceré
otros cientos, pero sobre todo
la cordura del loco
vivió.
A ti, sucio necio
no quiero volverte
a
ver.
(El viento, un huracán
de fuego que no pueden
detener millones de
necios.
Y moriré, y sonreiré con
mirada entrecortada, escondido en las
montañas
que viste crecer.)
Algo casi seguro,
es que no empiezo de cero,
tú me enseñaste a ignorar
a los necios.
Pero los rayos de luz, que antes
me abrasaban, ahora abren
puertas con las que jamás
habrías podido soñar.
Y te culparás de
tu ineptitud, y me insultarás
y te intentarás volver a reír
de mí.
Y usarás mis emociones
como bomba psicológica,
y parasitarás, y pensarás e
imaginarás.
Y tendrás pesadillas
por tu ignorancia, y yo, seguiré adelante
y moriré en el olvido
de la memoria.
Sobre las llanuras
el agua suspira a
contraviento
sobre los cimientos.
Se construye
una nueva
forma
de vida.
De la oscuridad
nacen nuevas
motas de
polen.
Sobre las sábanas, sueño con
no volver a soñar en unos cimientos
que ya no dependen
del viento.
Sobre las mentiras nace un muro
de verdad y lucidez, que me lleva
a mantener mis quebrantos,
en unos sólidos cimientos.
Y sobre la rosa muerta,
nació un jazmín, y sobre el jazmín
nacieron cientos de
bosques inertes,
que fueron aplastados por
una justicia sin
moral
y sin tormentos.
Morí tres veces, naceré
otros cientos, pero sobre todo
la cordura del loco
vivió.
A ti, sucio necio
no quiero volverte
a
ver.
(El viento, un huracán
de fuego que no pueden
detener millones de
necios.
Y moriré, y sonreiré con
mirada entrecortada, escondido en las
montañas
que viste crecer.)
Algo casi seguro,
es que no empiezo de cero,
tú me enseñaste a ignorar
a los necios.
Pero los rayos de luz, que antes
me abrasaban, ahora abren
puertas con las que jamás
habrías podido soñar.
Y te culparás de
tu ineptitud, y me insultarás
y te intentarás volver a reír
de mí.
Y usarás mis emociones
como bomba psicológica,
y parasitarás, y pensarás e
imaginarás.
Y tendrás pesadillas
por tu ignorancia, y yo, seguiré adelante
y moriré en el olvido
de la memoria.