luis urquizo
Poeta recién llegado
Un fresco de la Capilla Sixtina
Vejamen de mortuorio ante tus ojos culminados
Que bien me habrán acorralado, sin consulta de lo admirado,
De 2 segundos con mi temple reblindado
Levanto en pos de tu captura, un bruto vistazo agazapado.
Y hay....
2 columnas cimentadas de hombros recios ancashinos
que en flexión o en ocio suceso, aunque poco adelgazados
ni bien trazados sus gestos, suelen conspirar para inquietar el sueño de Eros.
Un vientre algo esparcido, que en la anura contracción
Sugiere una gracia, y en la mítica posición, ni asoma la aversión a las masas,
Y que en roce incandescente de alfarero, el aríbalo más valioso retuerce al sujeto.
Y en tus máquinas costillas, se suspenden 2 cosquillas
Que si ausencia de negrura tuvieran, sólo la risa de tu pecho esgrimiría.
Pero aquellos que en sereno, almohadón bienaventurado llamarse merecen
Conquistan no sólo los ojos conjurados, sino hasta el sueño acalorado.
Que emerge el sustento de la vida expreso en 7 centímetros de vivas!!
Que se van trazando en los caminos de fardo envueltos en lechosos manantiales
Faroles del deseo, que enrumban los instintos a la sola brisa de tu imperio
Y cual géiser candecente de los desérticos mar suelos
Gritan una gota, caracola de mi implota.
Que justificada en maravillas encarnadas al mismo cielo en toneladas
Dibujan mansas balsas entreopuestas
Que callan el silencio inseguro de un ayer con estupor;
Y en seguidilla el respingo sin soberbia, se convierte en el canal de tus tormentas,
Para paso con día, vivir mejor que lo sufrido anterior;
Que se calcó en 2 balas de casco fino bien pulido
Correspondidos con el quizás, tal vez, no sé de tus remilgos;
Pero que al talle de tus cejas y pestañas
Son coral en la cintura más preciada de la reina más escoltada.
Y para un solo sueño, alcanzan tus negreros tan disueltos
Que en uno u otro tiempo, con nieve bien han de verse lentos,
Pero que al roce de los vientos y el desgaste de los años paganos
Hacen de ti, el mejor madero tallado;
Que algo frío me remite esta mañana, pero con altivo regocijo he de reconocer
Que gran obra hoy he descrito!!, aunque sea desde mi ignorancia.
Vejamen de mortuorio ante tus ojos culminados
Que bien me habrán acorralado, sin consulta de lo admirado,
De 2 segundos con mi temple reblindado
Levanto en pos de tu captura, un bruto vistazo agazapado.
Y hay....
2 columnas cimentadas de hombros recios ancashinos
que en flexión o en ocio suceso, aunque poco adelgazados
ni bien trazados sus gestos, suelen conspirar para inquietar el sueño de Eros.
Un vientre algo esparcido, que en la anura contracción
Sugiere una gracia, y en la mítica posición, ni asoma la aversión a las masas,
Y que en roce incandescente de alfarero, el aríbalo más valioso retuerce al sujeto.
Y en tus máquinas costillas, se suspenden 2 cosquillas
Que si ausencia de negrura tuvieran, sólo la risa de tu pecho esgrimiría.
Pero aquellos que en sereno, almohadón bienaventurado llamarse merecen
Conquistan no sólo los ojos conjurados, sino hasta el sueño acalorado.
Que emerge el sustento de la vida expreso en 7 centímetros de vivas!!
Que se van trazando en los caminos de fardo envueltos en lechosos manantiales
Faroles del deseo, que enrumban los instintos a la sola brisa de tu imperio
Y cual géiser candecente de los desérticos mar suelos
Gritan una gota, caracola de mi implota.
Que justificada en maravillas encarnadas al mismo cielo en toneladas
Dibujan mansas balsas entreopuestas
Que callan el silencio inseguro de un ayer con estupor;
Y en seguidilla el respingo sin soberbia, se convierte en el canal de tus tormentas,
Para paso con día, vivir mejor que lo sufrido anterior;
Que se calcó en 2 balas de casco fino bien pulido
Correspondidos con el quizás, tal vez, no sé de tus remilgos;
Pero que al talle de tus cejas y pestañas
Son coral en la cintura más preciada de la reina más escoltada.
Y para un solo sueño, alcanzan tus negreros tan disueltos
Que en uno u otro tiempo, con nieve bien han de verse lentos,
Pero que al roce de los vientos y el desgaste de los años paganos
Hacen de ti, el mejor madero tallado;
Que algo frío me remite esta mañana, pero con altivo regocijo he de reconocer
Que gran obra hoy he descrito!!, aunque sea desde mi ignorancia.