davidul
Poeta asiduo al portal
Un hasta luego,
envuelto en lluvia de cenizas,
que derrama unos ojos
que incendia y calcinan
ese recordado hoy,
para ser,
la chispa que brillo
en mi vida.
En nuestro escondite
nos veremos,
porque no hay cielos
ni infiernos,
que sean tan eternos,
porque no hay distancias
ni inviernos,
que separen los labios
que fueron mi veneno,
besos que quedaron,
solitarios en mis sueños.
Aun te quiero,
aun te anhelo,
eres la lujuria que venero.
Despierto
y me desespero,
grita mi corazón,
y no te tengo,
lloro,
y desgraciadamente
no muero,
vivo en este
seco desierto,
y tu esperándome
en el cielo.
¡Te quiero!
dentro de poco nos vemos.
Besos.
envuelto en lluvia de cenizas,
que derrama unos ojos
que incendia y calcinan
ese recordado hoy,
para ser,
la chispa que brillo
en mi vida.
En nuestro escondite
nos veremos,
porque no hay cielos
ni infiernos,
que sean tan eternos,
porque no hay distancias
ni inviernos,
que separen los labios
que fueron mi veneno,
besos que quedaron,
solitarios en mis sueños.
Aun te quiero,
aun te anhelo,
eres la lujuria que venero.
Despierto
y me desespero,
grita mi corazón,
y no te tengo,
lloro,
y desgraciadamente
no muero,
vivo en este
seco desierto,
y tu esperándome
en el cielo.
¡Te quiero!
dentro de poco nos vemos.
Besos.