Sol de mañana
Poeta veterana en el Portal
Mientras hablaba…
Lágrimas resbalaban por la sedosa tez de sus mejillas
encendidas de pena, encendidas de rubor.
Mientras hablaba…
Le miraba con un agridulce semblante,
entre ojos de cariño y muecas de desilusión.
¡Siempre supe lo que significabas para mí!
Ante todo mi más preciado amigo habías sido tú,
el que se gano mi confianza, mi fidelidad, mi cariño y mi gratitud.
¡Nunca entendí el papel que jugaba yo!
Algunas veces fantaseaba que me querías,
estaba segura de mi intuición.
Aunque no estaba claro…Creía mirarte en otros lados,
Parecía que desde las estrellas contestabas mis preguntas,
imaginaba que me hablabas de amor escondido en la luna.
Después por alguna sinrazón, imaginaba que éramos muñecos de cartón;
Pues no importaba nuestra suerte, ni si estábamos o no,
a pesar que no éramos enemigos, sino del mismo batallón.
Aunque en ocasiones sentí que me atacabas…
Trate tantas veces de esquivar las piedras que me lanzabas,
Pera era fuerte el dolor que provocaban.
Hasta pequé de malos pensamientos…cuando afuera reían,
imaginaba un cuento de un príncipe y una princesa
en donde yo solo era el bufón que a la corte divertía.
Cuando llovía y llovía,
me sentía un conejillo expuesto
¡Blanco perfecto de algún… psicoterapeuta!
Todo era tan confuso, ahora sé que ¡Todo! ¡Todo ha sido irreal!
Ni que la vida fuera tan bella, ni era posible tanta impiedad,
No podía ser yo tan mala, ni tampoco especial
¡Lo que sé yo es la única realidad!
Aunque fue raro…Casi siempre estabas junto a mí,
ahora lo sé ¡Solo soy su paciente, Doctor!
Ingenuamente musitó…
¡Aún necesito terapias!
Porque mi cordura y mi templanza,
la destruyó el corazón.
Mientras adusto le miraba él…Su ronca voz irrumpió
¡Llévensela!
Por detrás con camisa de fuerza ya la sujetaban,
ya se perdía entre los pasillos llenos de iluminación.
Su mirada perdida...fue el adiós,
cuerpo flácido, ya la cargaban,
la cabeza colgando a la par de sus cabellos largos
¡Se abandonó!
Como un pájaro herido.
Como un ave que le han cortado las alas.
Así la llevaron ¡A su eterna... prisión!
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