HERNANC
Poeta recién llegado
Un momento de tristeza.
No conozco bien mi potencial, aunque me sorprenda de mis resultados y productos,
Pero si has de sufrir o siquiera molestarte, prefiero dejar las cosas como están,
Tu indiferencia me dice que no te importa este sentimiento mío, en lo absoluto
Mis palabras, mis regalos, como los suspiros en el vacio se van.
Tengo que reconocer que no he sido muy intrépido,
Que debo patear traseros y botar algunas puertas
Traseros de la envidia y puertas de la sospecha.
¿Es mucho salir un día? Un almuerzo es lo que pido.
Llegar tarde y sin las armas que luchen contra tu desidia,
Me castigó quien en sus manos tuvo a bien poner en mi vida,
Una meta tan alta, un producto tan fino, un resultado tan lindo,
Gritar, insultar, llorar no debo, solo agradecer que junto a ti respiro.
¡Qué impotencia, que cólera, que tristeza!, ver tus ojos abiertos,
Ante las atenciones de otra persona mujer u hombre, no mías,
Seré feliz un día, que sepa y pueda causar inmensa alegría
En tus ojos, corazón y labios que parecen, para mi estar muertos.
Ante tu desinterés pierdo la capacidad de discernimiento,
Tomare una cuchara de calma, otra de paciencia,
Tomare una de alegría para no ahogarme en mi tormento,
Gozare cada migaja que te sobre para alegrar mi existencia.
Seré tuyo sin siquiera tú darte cuenta,
Seré una sombra, un suspiro, un halito del tiempo,
Seré invisible, un apoyo en cualquier momento,
Seré sin tu enterarte quien te libre de la tormenta. Hernanc 19/08/2010
No conozco bien mi potencial, aunque me sorprenda de mis resultados y productos,
Pero si has de sufrir o siquiera molestarte, prefiero dejar las cosas como están,
Tu indiferencia me dice que no te importa este sentimiento mío, en lo absoluto
Mis palabras, mis regalos, como los suspiros en el vacio se van.
Tengo que reconocer que no he sido muy intrépido,
Que debo patear traseros y botar algunas puertas
Traseros de la envidia y puertas de la sospecha.
¿Es mucho salir un día? Un almuerzo es lo que pido.
Llegar tarde y sin las armas que luchen contra tu desidia,
Me castigó quien en sus manos tuvo a bien poner en mi vida,
Una meta tan alta, un producto tan fino, un resultado tan lindo,
Gritar, insultar, llorar no debo, solo agradecer que junto a ti respiro.
¡Qué impotencia, que cólera, que tristeza!, ver tus ojos abiertos,
Ante las atenciones de otra persona mujer u hombre, no mías,
Seré feliz un día, que sepa y pueda causar inmensa alegría
En tus ojos, corazón y labios que parecen, para mi estar muertos.
Ante tu desinterés pierdo la capacidad de discernimiento,
Tomare una cuchara de calma, otra de paciencia,
Tomare una de alegría para no ahogarme en mi tormento,
Gozare cada migaja que te sobre para alegrar mi existencia.
Seré tuyo sin siquiera tú darte cuenta,
Seré una sombra, un suspiro, un halito del tiempo,
Seré invisible, un apoyo en cualquier momento,
Seré sin tu enterarte quien te libre de la tormenta. Hernanc 19/08/2010
Última edición: