davidul
Poeta asiduo al portal
Un mundo en blanco,
en cual tú, trazaste su color,
en forma de inspiradas palabras,
consecuencia de tu amor.
Moviste mis manos,
bombeaste sangre a mi corazón,
revitalizaste mi alma,
diste a mi vida su color.
Puede ser magia,
o tal vez,
maliciosa maldición,
que no domino mi vida,
la domina todavía tu adiós.
Todavía sigo esperando,
a bailar contigo esa canción,
oigo el ritmo y los compases,
y danzo con mi desolación.
Como un cristo sin crucifijo,
anclado en este tormento,
aun vives en el recuerdo,
y de eso me alimento;
de ese adiós
y
de ese,
te quiero.
en cual tú, trazaste su color,
en forma de inspiradas palabras,
consecuencia de tu amor.
Moviste mis manos,
bombeaste sangre a mi corazón,
revitalizaste mi alma,
diste a mi vida su color.
Puede ser magia,
o tal vez,
maliciosa maldición,
que no domino mi vida,
la domina todavía tu adiós.
Todavía sigo esperando,
a bailar contigo esa canción,
oigo el ritmo y los compases,
y danzo con mi desolación.
Como un cristo sin crucifijo,
anclado en este tormento,
aun vives en el recuerdo,
y de eso me alimento;
de ese adiós
y
de ese,
te quiero.
Última edición: