kmirios
Poeta recién llegado
Dos almas,
una noche,
seducción y placer,
es el fin de una historia,
que acaba de nacer.
Un viejo sillón,
frio y cómodo a la vez,
es el teatro perfecto,
para el monologo de una pasión.
Velas por doquier,
Champagne frio,
una noche caliente,
que empieza entre tú y yo.
Algunas risas retumban en el aire,
poco a poco la fría e invisible pared se derrumba a mis pies,
una caricia desaforada,
llega a un beso en el sitio indicado.
Una risa y un beso,
Una prenda de lencería que se resbala hasta llegar al piso,
Algo de química,
funciones y temperatura,
jugando un rol fundamental,
en aquella función.
Un viejo sillón,
Donde dos almas se entregaron,
Un par de tacones en el piso,
una mancha de labial rojo en tu camisa,
dos almas complacidas,
y un silencio que inunda la habitación,
donde una historia se consumió.
una noche,
seducción y placer,
es el fin de una historia,
que acaba de nacer.
Un viejo sillón,
frio y cómodo a la vez,
es el teatro perfecto,
para el monologo de una pasión.
Velas por doquier,
Champagne frio,
una noche caliente,
que empieza entre tú y yo.
Algunas risas retumban en el aire,
poco a poco la fría e invisible pared se derrumba a mis pies,
una caricia desaforada,
llega a un beso en el sitio indicado.
Una risa y un beso,
Una prenda de lencería que se resbala hasta llegar al piso,
Algo de química,
funciones y temperatura,
jugando un rol fundamental,
en aquella función.
Un viejo sillón,
Donde dos almas se entregaron,
Un par de tacones en el piso,
una mancha de labial rojo en tu camisa,
dos almas complacidas,
y un silencio que inunda la habitación,
donde una historia se consumió.