Vekolkof
Poeta recién llegado
I.
Por fin abrí esta caja
Dura y fría
Tersa y antigua.
Era una simple hoja seca
El secreto de la caja
Pero yo lo leí
Como una trenza corta
Color nácar-cobre
Ropa ajustada de niña buena,
Unos labios que ardían cuando los veía,
Ardían como el primer beso grato
-Después de una cachetada
Y un “siempre lo esperé”-,
Ardían como el tercer grito desesperado
Y hasta ahora no han dejado de arder.
. . .
Uno ya no cree
Que existan más aventuras por escribir,
Que la sorpresa y el encanto
Aguarden bajo un árbol de marzo;
Pero un día creí engañarme
Diciéndome que era mentira
Y vi que siempre fue verdad:
El recuerdo de mi hoja seca
Que me dio una niña
En su cumpleaños
Porque yo le di su primer beso
Y el segundo
Con una hoja entre los dos
Porque quiso saber
-Curiosa cada ocaso, cauta siempre en Cuautla-
Si se sentiría igual acaso
Si no nos tocábamos.
II.
Desde entonces mi caja
Apesta al cereza de sus labios
Y a unos años en que todo fue mío
Hasta su amorcito dominguero
Pero el tiempo siempre sigue
Eso dicen
Ella sólo es esta hoja manchada de rosa
Ella quizás fue yo, quizás por eso está tan lejos.
Por fin abrí esta caja
Dura y fría
Tersa y antigua.
Era una simple hoja seca
El secreto de la caja
Pero yo lo leí
Como una trenza corta
Color nácar-cobre
Ropa ajustada de niña buena,
Unos labios que ardían cuando los veía,
Ardían como el primer beso grato
-Después de una cachetada
Y un “siempre lo esperé”-,
Ardían como el tercer grito desesperado
Y hasta ahora no han dejado de arder.
. . .
Uno ya no cree
Que existan más aventuras por escribir,
Que la sorpresa y el encanto
Aguarden bajo un árbol de marzo;
Pero un día creí engañarme
Diciéndome que era mentira
Y vi que siempre fue verdad:
El recuerdo de mi hoja seca
Que me dio una niña
En su cumpleaños
Porque yo le di su primer beso
Y el segundo
Con una hoja entre los dos
Porque quiso saber
-Curiosa cada ocaso, cauta siempre en Cuautla-
Si se sentiría igual acaso
Si no nos tocábamos.
II.
Desde entonces mi caja
Apesta al cereza de sus labios
Y a unos años en que todo fue mío
Hasta su amorcito dominguero
Pero el tiempo siempre sigue
Eso dicen
Ella sólo es esta hoja manchada de rosa
Ella quizás fue yo, quizás por eso está tan lejos.