Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo de nosotros es hablar, por clandestinos,
sin tintes políticos, ni sexo, ni romance,
lo de nosotros es esa cosa del destino
que no se sabe cómo nace.
Lo de ella es relatar andaduras inconclusas,
caminos que ha andado más de una vez,
lo mío es escucharla sin desabrochar sus blusas,
deseando más su risa, que su desnudez.
Lo del tiempo, es solamente un minutero,
la tarde de anteayer que no ha venido,
lo de nosotros no lleva nada en serio
y, por el contrario, no me tacha de aburrido.
Lo de nosotros es un plan de vacaciones,
sin dormir juntos, ni espiarnos por el mal,
un saquito algo lleno de emociones
que se ajusta a la digna realidad.
Lo suyo es tan de ella, que nunca ha de ser mío,
ni pretende quedarse al amanecer,
lo de este diablo es un monaguillo
que pasa de chiquillo y no teme caer.
Lo de ella es un curso de manicura,
lo mío un horario fijo de oficina,
ya ves… no hizo falta la censura
cuando la escena es divina.
sin tintes políticos, ni sexo, ni romance,
lo de nosotros es esa cosa del destino
que no se sabe cómo nace.
Lo de ella es relatar andaduras inconclusas,
caminos que ha andado más de una vez,
lo mío es escucharla sin desabrochar sus blusas,
deseando más su risa, que su desnudez.
Lo del tiempo, es solamente un minutero,
la tarde de anteayer que no ha venido,
lo de nosotros no lleva nada en serio
y, por el contrario, no me tacha de aburrido.
Lo de nosotros es un plan de vacaciones,
sin dormir juntos, ni espiarnos por el mal,
un saquito algo lleno de emociones
que se ajusta a la digna realidad.
Lo suyo es tan de ella, que nunca ha de ser mío,
ni pretende quedarse al amanecer,
lo de este diablo es un monaguillo
que pasa de chiquillo y no teme caer.
Lo de ella es un curso de manicura,
lo mío un horario fijo de oficina,
ya ves… no hizo falta la censura
cuando la escena es divina.