Querer o no querer, poder o no poder, esa es la cuestión…
y con esos vientecillos frutales, por las voces amigas…
y con esas noches recorriendo esas guitarras de raíces…
como un poco de calmante, en ese día novelado,
y los gatos al calor de ese taller de las hormigas…
como una ola densa, de ese anhelo que nos lleva,
y esos barcos negros, que jugaban con mis diseños.