Hernan Parada
Poeta adicto al portal
Sabes bien que no me gusta el cielo
ni las nubes, ni la gente, ni la yerba,
ni los árboles, ni las rosas
ni el vino, ni la cerveza, ni el pan.
Me gusta todo; y nada me gusta
Sabes bien
que mis letras inefables
son precisamente eso:
Inefables.
Sabes bien que
no me entiendo,
Y que, en ocasiones, mis letras
caen derrotadas
antes de mis manos
Por eso -bien lo sabes-
me escudo con un te quiero
cada vez más venturoso,
cuando, por fin,
puedo hablar contigo.
La cabeza no me alcanza
para decirte
algo más.
ni las nubes, ni la gente, ni la yerba,
ni los árboles, ni las rosas
ni el vino, ni la cerveza, ni el pan.
Me gusta todo; y nada me gusta
Sabes bien
que mis letras inefables
son precisamente eso:
Inefables.
Sabes bien que
no me entiendo,
Y que, en ocasiones, mis letras
caen derrotadas
antes de mis manos
Por eso -bien lo sabes-
me escudo con un te quiero
cada vez más venturoso,
cuando, por fin,
puedo hablar contigo.
La cabeza no me alcanza
para decirte
algo más.
::