Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un puñal de amores
Recuerdo tu pelo rozando mi cara
tu figura tranquila helando mi piel,
el escote en tu pecho abierto y travieso
y el calor de tu falda sintiéndose bien,
recuerdo un beso que me prometiste
la mañana en que por primera vez
hicimos el amor como hombre y mujer.
Resbalé en tu cintura
y tú te reías de mi inocencia y mi valentía
te dije "te amo" y luego te besé,
me besaste con locura amor
me besaste con locura y pasión,
cada vez que te miro recuerdo tu aroma
tu piel blanca como la leche,
creíste que era broma que me enamoraba
y pensando en ti más me enamoré.
Un puñal cargo en mi bolsillo
un puñal de amores que sólo son míos
que nunca vivieron en ti mujer,
un puñal de besos y abrazos
un montón de caricias que te aparté
y que no fueron tuyas pues no las quisiste
aunque aún llevan tu nombre
y están guardadas en una urna junto a la pared.
Hundida en mi memoria
llevo la escena del día en que te fuiste
de esa tarde que nunca deseé,
de verte besando otra boca
de ver las caricias que tenías con él,
reclamé mi recuerdo
el espacio que supuse era mío,
aquél beso maldito
ten por seguro que yo lo soñé
y era mío, solamente mío,
era mío ese beso.
Te deseo que nunca encuentres el amor
que mendigues un beso en la vida,
te deseo que nunca te amen como yo
y que la felicidad la tengas escondida,
cada vez que te miro recuerdo tu ropa
tirada en el piso donde me enamoré,
creíste que era broma que amaba tu aroma
y perdiste el amor que por ti cultivé.
Recuerdo un beso que me prometiste
la mañana en que por primera vez
hicimos el amor como hombre y mujer,
un puñal cargo en mi alma
si es que existe el karma
e lo devuelvo mujer.
Te deseo que olvides lo que es el deseo
que nunca haya un beso con amor para ti
que olvides hasta el nombre del amante que tienes
que nunca te haga el amor
como yo lo soñé.
Recuerdo tu pelo rozando mi cara
tu figura tranquila helando mi piel,
el escote en tu pecho abierto y travieso
y el calor de tu falda sintiéndose bien,
recuerdo un beso que me prometiste
la mañana en que por primera vez
hicimos el amor como hombre y mujer.
Resbalé en tu cintura
y tú te reías de mi inocencia y mi valentía
te dije "te amo" y luego te besé,
me besaste con locura amor
me besaste con locura y pasión,
cada vez que te miro recuerdo tu aroma
tu piel blanca como la leche,
creíste que era broma que me enamoraba
y pensando en ti más me enamoré.
Un puñal cargo en mi bolsillo
un puñal de amores que sólo son míos
que nunca vivieron en ti mujer,
un puñal de besos y abrazos
un montón de caricias que te aparté
y que no fueron tuyas pues no las quisiste
aunque aún llevan tu nombre
y están guardadas en una urna junto a la pared.
Hundida en mi memoria
llevo la escena del día en que te fuiste
de esa tarde que nunca deseé,
de verte besando otra boca
de ver las caricias que tenías con él,
reclamé mi recuerdo
el espacio que supuse era mío,
aquél beso maldito
ten por seguro que yo lo soñé
y era mío, solamente mío,
era mío ese beso.
Te deseo que nunca encuentres el amor
que mendigues un beso en la vida,
te deseo que nunca te amen como yo
y que la felicidad la tengas escondida,
cada vez que te miro recuerdo tu ropa
tirada en el piso donde me enamoré,
creíste que era broma que amaba tu aroma
y perdiste el amor que por ti cultivé.
Recuerdo un beso que me prometiste
la mañana en que por primera vez
hicimos el amor como hombre y mujer,
un puñal cargo en mi alma
si es que existe el karma
e lo devuelvo mujer.
Te deseo que olvides lo que es el deseo
que nunca haya un beso con amor para ti
que olvides hasta el nombre del amante que tienes
que nunca te haga el amor
como yo lo soñé.
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