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Un rizo al viento

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Una palabra que acaricie tu pelo, más lenta
que los caracoles con que te deslizas en mi
memoria, cielo de Van Gogh en la leche del café
con cirros de nata, un grito de claridad
de tan lejano a mi laringe en tu no bosque
de árboles nudosos en la niebla del Auber
donde abandoné mi sombra hasta fosforecer adentro,
un silbido de faro que anda tras su luz con los ojos rotos
en tu nunca mar que se desata de sus abisales
sueños hasta coronar de galaxias sus fragorosas
crestas, un silencio primordial que recuerde
el decir del sol en tu ningún desierto al alba
donde nuestros espejismos anudan sus lenguas
en un dialecto de dunas arremolinadas.

O hacer un barco con este papel estéril, jamás
en blanco, y botarlo con mi boca a bordo, con mi boca
y el cuerpo que arrastra, botarlo en la noche encendida
que se desprende del rumor de tus bucles, Liliana,
heno de ahuehuete con los pies mojados,
y llegar a los malecones del Carmen que ensanchas
de nitidez cuando los miras con la añoranza de llegar
al atardecer de un domingo entre semana,
esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos, porque ninguna sabe decir
tus crines de yegua del aire, menos tus ojos,
jinetes de mi mirada, y lo mucho que yo te quiero.

26 de marzo de 2022
 
Una palabra que acaricie tu pelo, más lenta
que los caracoles con que te deslizas en mi
memoria, cielo de Van Gogh en la leche del café
con cirros de nata, un grito de claridad
de tan lejano a mi laringe en tu no bosque
de árboles nudosos en la niebla del Auber
donde abandoné mi sombra hasta fosforecer adentro,
un silbido de faro que anda tras su luz con los ojos rotos
en tu nunca mar que se desata de sus abisales
sueños hasta coronar de galaxias sus fragorosas
crestas, un silencio primordial que recuerde
el decir del sol en tu ningún desierto al alba
donde nuestros espejismos anudan sus lenguas
en un dialecto de dunas arremolinadas.

O hacer un barco con este papel estéril, jamás
en blanco, y botarlo con mi boca a bordo, con mi boca
y el cuerpo que arrastra, botarlo en la noche encendida
que se desprende del rumor de tus bucles, Liliana,
heno de ahuehuete con los pies mojados,
y llegar a los malecones del Carmen que ensanchas
de nitidez cuando los miras con la añoranza de llegar
al atardecer de un domingo entre semana,
esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos, porque ninguna sabe decir
tus crines de yegua del aire, menos tus ojos,
jinetes de mi mirada, y lo mucho que yo te quiero.

26 de marzo de 2022
Amigo Pedro, que bello poema nos regalas, lleno de sutiles y cálidas imágenes de un amor quizás inagotable, que llega por el aire, por el agua, por la tierra. Gracias y abrazos fraternos.
 
Una palabra que acaricie tu pelo, más lenta
que los caracoles con que te deslizas en mi
memoria, cielo de Van Gogh en la leche del café
con cirros de nata, un grito de claridad
de tan lejano a mi laringe en tu no bosque
de árboles nudosos en la niebla del Auber
donde abandoné mi sombra hasta fosforecer adentro,
un silbido de faro que anda tras su luz con los ojos rotos
en tu nunca mar que se desata de sus abisales
sueños hasta coronar de galaxias sus fragorosas
crestas, un silencio primordial que recuerde
el decir del sol en tu ningún desierto al alba
donde nuestros espejismos anudan sus lenguas
en un dialecto de dunas arremolinadas.

O hacer un barco con este papel estéril, jamás
en blanco, y botarlo con mi boca a bordo, con mi boca
y el cuerpo que arrastra, botarlo en la noche encendida
que se desprende del rumor de tus bucles, Liliana,
heno de ahuehuete con los pies mojados,
y llegar a los malecones del Carmen que ensanchas
de nitidez cuando los miras con la añoranza de llegar
al atardecer de un domingo entre semana,
esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos, porque ninguna sabe decir
tus crines de yegua del aire, menos tus ojos,
jinetes de mi mirada, y lo mucho que yo te quiero.

26 de marzo de 2022
¡Ay, MiFlaco!
Amo encontrarte en este poema con los ojitos acorazonados y tu cara de boludo. :p
Te quiero.
 
Una palabra que acaricie tu pelo, más lenta
que los caracoles con que te deslizas en mi
memoria, cielo de Van Gogh en la leche del café
con cirros de nata, un grito de claridad
de tan lejano a mi laringe en tu no bosque
de árboles nudosos en la niebla del Auber
donde abandoné mi sombra hasta fosforecer adentro,
un silbido de faro que anda tras su luz con los ojos rotos
en tu nunca mar que se desata de sus abisales
sueños hasta coronar de galaxias sus fragorosas
crestas, un silencio primordial que recuerde
el decir del sol en tu ningún desierto al alba
donde nuestros espejismos anudan sus lenguas
en un dialecto de dunas arremolinadas.

O hacer un barco con este papel estéril, jamás
en blanco, y botarlo con mi boca a bordo, con mi boca
y el cuerpo que arrastra, botarlo en la noche encendida
que se desprende del rumor de tus bucles, Liliana,
heno de ahuehuete con los pies mojados,
y llegar a los malecones del Carmen que ensanchas
de nitidez cuando los miras con la añoranza de llegar
al atardecer de un domingo entre semana,
esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos, porque ninguna sabe decir
tus crines de yegua del aire, menos tus ojos,
jinetes de mi mirada, y lo mucho que yo te quiero.

26 de marzo de 2022
Un romanticismo maximo que se mezcla en esa pasion contenida dejando
asi una suabidad donde macerar las formas mas intimas de los sentimientos.
bellas imagenes. saludos amables de luzyabsenta
 
Una palabra que acaricie tu pelo, más lenta
que los caracoles con que te deslizas en mi
memoria, cielo de Van Gogh en la leche del café
con cirros de nata, un grito de claridad
de tan lejano a mi laringe en tu no bosque
de árboles nudosos en la niebla del Auber
donde abandoné mi sombra hasta fosforecer adentro,
un silbido de faro que anda tras su luz con los ojos rotos
en tu nunca mar que se desata de sus abisales
sueños hasta coronar de galaxias sus fragorosas
crestas, un silencio primordial que recuerde
el decir del sol en tu ningún desierto al alba
donde nuestros espejismos anudan sus lenguas
en un dialecto de dunas arremolinadas.

O hacer un barco con este papel estéril, jamás
en blanco, y botarlo con mi boca a bordo, con mi boca
y el cuerpo que arrastra, botarlo en la noche encendida
que se desprende del rumor de tus bucles, Liliana,
heno de ahuehuete con los pies mojados,
y llegar a los malecones del Carmen que ensanchas
de nitidez cuando los miras con la añoranza de llegar
al atardecer de un domingo entre semana,
esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos, porque ninguna sabe decir
tus crines de yegua del aire, menos tus ojos,
jinetes de mi mirada, y lo mucho que yo te quiero.

26 de marzo de 2022
Unbello trabajo grandes y ala vez delidadas y sugerentes imagnes pulsan en tus letras.
Estos versos son para mi el todo de estas letras:

esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos,

Genial
 
Un poema de esos que te llevas para releer y disfrutar en la intimidad.
Obra mayúscula.... inmensamente romántica.

Un abrazo, amigo....un placer estar presente en tus versos.
Eban
Amigo Eban, gracias por tu fraternidad y tu buena disposición a estas letras. Me permito enviarte un cordial abrazo y mis deseos de que en estos tiempos de confusión tengas siempre contigo a la esperanza y a la belleza de aliadas. Cuídate mucho.
 
Un romanticismo maximo que se mezcla en esa pasion contenida dejando
asi una suabidad donde macerar las formas mas intimas de los sentimientos.
bellas imagenes. saludos amables de luzyabsenta
Hombre, buen amigo Absenta, qué generoso eres el presente texto y este compañero tuyo que te agradece y reconoce siempre tu buena voluntad y tu esfuerzo para hacer de este Mundo una casa para la fraternidad.
Te remito mi cálido abrazo.
 
Unbello trabajo grandes y ala vez delidadas y sugerentes imagnes pulsan en tus letras.
Estos versos son para mi el todo de estas letras:

esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos,

Genial
Eres muy amable, compañero Ice, y significa mucho para mí tu mirada en este texto: en las líneas que resaltas se encuentra su idea/emoción original.
Muchas gracias por tu fina presencia. Te envío un cordial saludo.
 
Un poema intenso, bello y profundo... el cual nos sumerge hacia ese dulce lirismo que se abre como una vencida flor, cuando uno vanza estusiasmado por la magia de los hechos relatados. Las historia que propones en tus poesías... cada vez alcanzan un excelente y auténtico esplendor.
Me encanta tu estilo.
Cordialmente:
 
Una palabra que acaricie tu pelo, más lenta
que los caracoles con que te deslizas en mi
memoria, cielo de Van Gogh en la leche del café
con cirros de nata, un grito de claridad
de tan lejano a mi laringe en tu no bosque
de árboles nudosos en la niebla del Auber
donde abandoné mi sombra hasta fosforecer adentro,
un silbido de faro que anda tras su luz con los ojos rotos
en tu nunca mar que se desata de sus abisales
sueños hasta coronar de galaxias sus fragorosas
crestas, un silencio primordial que recuerde
el decir del sol en tu ningún desierto al alba
donde nuestros espejismos anudan sus lenguas
en un dialecto de dunas arremolinadas.

O hacer un barco con este papel estéril, jamás
en blanco, y botarlo con mi boca a bordo, con mi boca
y el cuerpo que arrastra, botarlo en la noche encendida
que se desprende del rumor de tus bucles, Liliana,
heno de ahuehuete con los pies mojados,
y llegar a los malecones del Carmen que ensanchas
de nitidez cuando los miras con la añoranza de llegar
al atardecer de un domingo entre semana,
esperarte ahí como si yo fuera lo que tú esperaras
al bajar del tren, como si tú también precisaras
pronunciar mi boca con un adjetivo para callarla
de su angustia de besos, porque ninguna sabe decir
tus crines de yegua del aire, menos tus ojos,
jinetes de mi mirada, y lo mucho que yo te quiero.

26 de marzo de 2022
Arte, arte, arrrrrrte...
Preciosidad de poema Pedrito.

Un lujo de lectura.

Gracias por compartir tu bella obra.

Abrazos querido amigo.
 
Cuanto da de si el amor en tu pluma mi querido amigo, siempre feliz de encontrarte ahora
que no tengo tanto tiempo para estar por aquí, pero siempre deseando leerte. Todo lo mejor
que te pueda dar la vida es mi deseo cariñoso para un ser tan especial como tú.
Besitos por miles vuelen a tus mejillas.
 

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