Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
UN SENTIR QUE NO TIENE FIN
Un sentir, que no tiene fin;
te lleva por los confines del alma
te abraza te alienta a seguir.
Sólo tú sabes donde está ese amor,
ese sentir que no tiene fin
Se alimenta el alma,
con la miel de la esperanza
Y ahí, en la tierra profunda de tu ser,
anidan los sueños, los anhelos y las ansias
Nace un clamor, un delirio y un suspiro,
donde nada tiene fin,
ahí en tu sentir
Oh como se aloca el alma,
cuando sólo se siente amor;
te abraza, te alienta a seguir
sí ahí, en las profundidades de tu ser
donde todo se recrea una y otra vez,
donde todo vuelve a renacer,
sí ahí, en los confines de tu alma,
donde tu sentir no conoce el fin
te lleva por los confines del alma
te abraza te alienta a seguir.
Sólo tú sabes donde está ese amor,
ese sentir que no tiene fin
Se alimenta el alma,
con la miel de la esperanza
Y ahí, en la tierra profunda de tu ser,
anidan los sueños, los anhelos y las ansias
Nace un clamor, un delirio y un suspiro,
donde nada tiene fin,
ahí en tu sentir
Oh como se aloca el alma,
cuando sólo se siente amor;
te abraza, te alienta a seguir
sí ahí, en las profundidades de tu ser
donde todo se recrea una y otra vez,
donde todo vuelve a renacer,
sí ahí, en los confines de tu alma,
donde tu sentir no conoce el fin
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