stregoica
Poeta recién llegado
Me metí en un pozo un día,
me sumergí en el agua y no volví a la vida,
me encontré despierta mirando un cuadro,
tan asqueroso como el agua en que vivía,
era el sol fornicando a la luna, era la verdadera,
no la soñada ni la hablada en poemas,
el sol se reía y le mordía una oreja,
ella gritaba un orgasmo de pierdas,
me cayeron a la cara y me dejaron tan fea...muy fea.
Cuando volví a mis sentidos, tenía el corazón en una mano,
las estrellas y los vientos susurraban engaño,
cayeron a lo lejos los cometas que guardaba,
en una caja de cera junto a sus regalos.
Cuando volví al limbo de algas y barro,
me senté junto a una rana y un sapo,
llore ceniza ardiendo con los ojos abiertos,
se secaron las pupilas y las venas a un tiempo.
Desperté tan marchita en mi corazón enfermo,
con los labios mojados en sangre y veneno,
un ruido de alarma se anuncia a mi lado.
"mi luna hermosa, mi mujer alada,
musa encantadora quiero que estés conmigo"
Desperté tan muerta como la noche en vela,
la realidad me quema como braza ardiendo,
sus palabras de hielo...las piedras siguen en mi rostro, fea...tan fea.