Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fueron las almas las que acordaron llegar allí para decirse adiós.
Los cuerpos nunca pudieron echar el orgullo a un lado.
Pero así es la energía del amor...
Y el universo nos hizo encontrar en sueño
en aquella casa vacía, de pasillos largos y ventanas de cristal.
Quedaba evidencia de una pasión silente y ardiente.
Fueron los ojos que se encontraron primero, para luego extender la mano de tu cuerpo desnudo y llevarme a un abrazo tierno.
Una caricia, una mirada, una despedida.
Un susurro de algo triste y un recuerdo de una alegría que una vez existió.
Y así partimos, tu por tu lado y yo por el mío. Desperté sabiendo que ese fue nuestro último adiós. Sé que tu amor vive, pero en otra dimensión.
Los cuerpos nunca pudieron echar el orgullo a un lado.
Pero así es la energía del amor...
Y el universo nos hizo encontrar en sueño
en aquella casa vacía, de pasillos largos y ventanas de cristal.
Quedaba evidencia de una pasión silente y ardiente.
Fueron los ojos que se encontraron primero, para luego extender la mano de tu cuerpo desnudo y llevarme a un abrazo tierno.
Una caricia, una mirada, una despedida.
Un susurro de algo triste y un recuerdo de una alegría que una vez existió.
Y así partimos, tu por tu lado y yo por el mío. Desperté sabiendo que ese fue nuestro último adiós. Sé que tu amor vive, pero en otra dimensión.