fercho psicosis
Poeta recién llegado
Después de limpiar rigurosa y cuidadosamente aquella lámpara dorada, como la de Aladino, que había encontrado sobre la arena, apareció de repente, en una gran nube de humo, un genio enorme, musculoso, azul; igualito como lo pintan en Aladino.
Luego de su aparición espectacular, el genio miro a los ojos de aquel insignificante humano y le dijo con voz de hombre casado y arrepentido que le concedería, en gratitud por haberlo liberado de esa singular cárcel que lo comprimía y aprisionaba, un único deseo.
El hombre cavilo unos instantes. Entonces, al encontrar en su memoria que durante toda su vida se había visto rodeado de personas que le odiaban y le deseaban el mal, le dijo al genio con voz impasible: "Deseo que todos mis enemigos desaparezcan de la faz de la tierra."
Mientras chasqueaba sus dedos, el genio dijo: "Hecho." A continuación, desapareció, igual que en su aparición, en una gran nube de humo, llevandose consigo a todos los seres humanos que habitaban la tierra, dejando a aquel comerciante completamente solo.
Luego de su aparición espectacular, el genio miro a los ojos de aquel insignificante humano y le dijo con voz de hombre casado y arrepentido que le concedería, en gratitud por haberlo liberado de esa singular cárcel que lo comprimía y aprisionaba, un único deseo.
El hombre cavilo unos instantes. Entonces, al encontrar en su memoria que durante toda su vida se había visto rodeado de personas que le odiaban y le deseaban el mal, le dijo al genio con voz impasible: "Deseo que todos mis enemigos desaparezcan de la faz de la tierra."
Mientras chasqueaba sus dedos, el genio dijo: "Hecho." A continuación, desapareció, igual que en su aparición, en una gran nube de humo, llevandose consigo a todos los seres humanos que habitaban la tierra, dejando a aquel comerciante completamente solo.