Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Filósofo fui en tus ojos
luciendo la primavera,
espasmos solares
de un verde pestañeo
que han querido ser recuerdo
y titilan en el tiempo.
He madrugado tantas veces
como el roció,
vencido por grandes noches
de querer a solas,
escapando de un murmullo
que no sé calla
y que se esconde
en el silencio de la madrugada.
Espasmos solares
de un verde pestañeo
que han querido ser recuerdo
volando sobre el olvido
y calando asimismo los celos,
celos de otros ojos que han
de contemplar los tuyos,
celos de una primavera ajena
a esta que yo vivo,
celos de la filosofía
que aprenderán otros
en mi olvido.
Yo madrugo
como el roció
vencido por grandes noches
de quererte tanto,
y
se queda el susurro
de tus pestañas
inundando mi mañana.
luciendo la primavera,
espasmos solares
de un verde pestañeo
que han querido ser recuerdo
y titilan en el tiempo.
He madrugado tantas veces
como el roció,
vencido por grandes noches
de querer a solas,
escapando de un murmullo
que no sé calla
y que se esconde
en el silencio de la madrugada.
Espasmos solares
de un verde pestañeo
que han querido ser recuerdo
volando sobre el olvido
y calando asimismo los celos,
celos de otros ojos que han
de contemplar los tuyos,
celos de una primavera ajena
a esta que yo vivo,
celos de la filosofía
que aprenderán otros
en mi olvido.
Yo madrugo
como el roció
vencido por grandes noches
de quererte tanto,
y
se queda el susurro
de tus pestañas
inundando mi mañana.