ricardo felipe
Poeta recién llegado
Honorable Señorita Leidy:
Para el momento que lea esta misiva debo estar abordando el vapor que me alejará de su destino, su padre despidió mi sueño al lado suyo y me hizo tocar la realidad que nada puedo ofrecerle mas que mi amor sincero y yo estuve de acuerdo, que no tengo oportunidad de adornarle sus pétalos de tiempo con mas que un poema nacido del alma y vuelvo a estar de acuerdo. Debo entender entonces que mi partida es lo mejor para usted y su belleza y que me toca convencer a mi corazón que siga latiendo. OS dejo en paz su mirada, su boca y todo lo que el amor evoca, más pido paciencia al cuerpo, pues volveré el día que llene su destino con sólo cosas que alimenten su alma y entrelace la mía con la suya, una risa de carmín, una lluvia en su jardín y un beso, que ya no tenga fin...
Suyo por siempre
Ricardo Felipe
Bardo
Para el momento que lea esta misiva debo estar abordando el vapor que me alejará de su destino, su padre despidió mi sueño al lado suyo y me hizo tocar la realidad que nada puedo ofrecerle mas que mi amor sincero y yo estuve de acuerdo, que no tengo oportunidad de adornarle sus pétalos de tiempo con mas que un poema nacido del alma y vuelvo a estar de acuerdo. Debo entender entonces que mi partida es lo mejor para usted y su belleza y que me toca convencer a mi corazón que siga latiendo. OS dejo en paz su mirada, su boca y todo lo que el amor evoca, más pido paciencia al cuerpo, pues volveré el día que llene su destino con sólo cosas que alimenten su alma y entrelace la mía con la suya, una risa de carmín, una lluvia en su jardín y un beso, que ya no tenga fin...
Suyo por siempre
Ricardo Felipe
Bardo