Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Que más podrías esperar
después de la lluvia de piedras
negras
que recibí después
de tocar tu puerta
para llevarte
esta duda que me comía la cabeza.
Tu conversabas conmigo
con un espejo en la mano
para que yo vea mi cara
y sintiera que esto
nada tiene que ver contigo.
Las preguntas sin respuestas
quedaron girando
como molinos en el viento,
y querías que yo
te diera la receta
para evadirte fácil
y cerrar tu puerta.
Y la duda como un dolor de muelas
de domingo por la tarde
queda,
y las preguntas sin respuesta
singuen girando sin viento,
en el recuerdo
que hoy parece lejano,
que mas querías que hiciera.
después de la lluvia de piedras
negras
que recibí después
de tocar tu puerta
para llevarte
esta duda que me comía la cabeza.
Tu conversabas conmigo
con un espejo en la mano
para que yo vea mi cara
y sintiera que esto
nada tiene que ver contigo.
Las preguntas sin respuestas
quedaron girando
como molinos en el viento,
y querías que yo
te diera la receta
para evadirte fácil
y cerrar tu puerta.
Y la duda como un dolor de muelas
de domingo por la tarde
queda,
y las preguntas sin respuesta
singuen girando sin viento,
en el recuerdo
que hoy parece lejano,
que mas querías que hiciera.