R_Cordero
Poeta asiduo al portal
Una fea costumbre
Siento que nos persigue
una fea costumbre
que amenaza con darse cotidiana:
siempre nos saludamos
con una despedida.
Miramos a otro lado
cuando imponen su espacio
nuestras geografías.
No tenemos más armas que el suspiro,
el sueño y la palabra en el papel,
y hay que mirar al tiempo de reojo;
alguna vez, siquiera,
una voz que susurra
deseos a una vela.
Pero sucede, a veces,
que recortamos pliegues en el mapa
y nuestra voz se toca,
y con la piel nos habla
cara a cara el deseo.
Entonces
mirándolo de frente
el tiempo se resiste
a dilatar su efímera presencia
y se empeña en unir
principio y fin en una sola frase.
¡Qué descarada habla la distancia
y qué sutil dibuja en el recuerdo
un momento contigo!
En fin...
que empieza a ser
una mala costumbre
unirse para urdir la despedida,
pero soy tan amigo
de las malas costumbres...
Siento que nos persigue
una fea costumbre
que amenaza con darse cotidiana:
siempre nos saludamos
con una despedida.
Miramos a otro lado
cuando imponen su espacio
nuestras geografías.
No tenemos más armas que el suspiro,
el sueño y la palabra en el papel,
y hay que mirar al tiempo de reojo;
alguna vez, siquiera,
una voz que susurra
deseos a una vela.
Pero sucede, a veces,
que recortamos pliegues en el mapa
y nuestra voz se toca,
y con la piel nos habla
cara a cara el deseo.
Entonces
mirándolo de frente
el tiempo se resiste
a dilatar su efímera presencia
y se empeña en unir
principio y fin en una sola frase.
¡Qué descarada habla la distancia
y qué sutil dibuja en el recuerdo
un momento contigo!
En fin...
que empieza a ser
una mala costumbre
unirse para urdir la despedida,
pero soy tan amigo
de las malas costumbres...