jorgebelleret
Poeta fiel al portal
UNA FEROZ MORDIDA
En la lejana escuela del rencor,
me olvidé de aprender a olvidar.
Me encerraba solo a filosofar,
sin saber lo que eso significaba.
Aprendí a hacer bien las cuentas,
pero hoy, cuento sólo los fracasos.
Siento celos de los besos en las calles
que los labios se dan sin pedirse nada.
La piel no es más que un inventario
de arrugas y cicatrices mal curadas.
Las palabras a veces son un escape,
y mi vida, un juego sucio de piratas.
Aprendí tantas cosas, ahora olvidadas,
que la memoria es una feroz mordida
que vierte una espesa sangre negra,
una sangre que mancha los recuerdos.
En la lejana escuela del rencor,
me olvidé de aprender a olvidar.
Me encerraba solo a filosofar,
sin saber lo que eso significaba.
Aprendí a hacer bien las cuentas,
pero hoy, cuento sólo los fracasos.
Siento celos de los besos en las calles
que los labios se dan sin pedirse nada.
La piel no es más que un inventario
de arrugas y cicatrices mal curadas.
Las palabras a veces son un escape,
y mi vida, un juego sucio de piratas.
Aprendí tantas cosas, ahora olvidadas,
que la memoria es una feroz mordida
que vierte una espesa sangre negra,
una sangre que mancha los recuerdos.