Ballenito
Poeta fiel al portal
Una gota de hielo cristalina,
que colgó el invierno en mi ventana,
danza al compás de la lluvia vespertina,
sonetos, preludios, tañir de campanas.
Fijo mi mirada en esa gota,
que se roba el pensamiento mío,
cruzando el cielo cual gaviota,
buscando lo que ayer fue mío.
Un anciano había,
que dulce me tendió la mano,
me preguntó por qué razón huía,
y temía al corazón humano.
Le respondí: Señor, cómo quisiera,
que pudiera mirarme muy adentro,
para en medio de todas mis quimeras,
encontrar puedas, lo que yo no encuentro.
Me clavó profunda su mirada,
luego la fijó ne el firmamento,
me volvió a mirar sin decir nada,
besándome luego con el pensamiento.
Pasaron las horas lentamente,
conversando nada más con la mirada,
posó de pronto su mano en mi frente,
con la misma suavidad de un hada.
Yo conozco me dijo, el corazón humano,
sintener que buscar dentro de ti,
todos los corazones son hermanos,
y sus historias, las guardo yo aquí.
No sigas buscando, lo que no has perdido,
ni escuches el eco de tu propio grito,
no puede caer nunca en el olvido,
la ley que siempre rige el infinito.
Me encontré de nuevo contemplando,
la gota de lluvia cristalina,
que fue sus reflejos apagando,
al compás de la lluvia matutina.
Tenía razón el dulce anciano,
aunque parezaca que anochece,
renacerá el sol entre mis manos,
con todas las rosas que me pertenecen...
Un saludo.
Ballenito