pablomar
Poeta asiduo al portal
Las luces del camino que da hacia el puerto están prendidas
siento el tenue fulgor del paso del frío al calor
entra el trasluz por el ventanal de nuestro cuarto
veo sombras al pie del pasaje, entre el faro y mis miedos
el parpadeo del misterio que los pasos dejan tras el crujir de las maderas al caminar
me preparo a escapar
Siento que me abraza la congoja y el malestar
miro hacia atrás y veo los trazos de mis palabras sobre el papel que deje al pie de la cama
vuelvo mi mano sobre tu figura y se detiene el tiempo llenando mi núcleo de infinitos pensamientos
ya no puedo mas, dejos mis sollozos sobre el silencio tapándolos con el calor del borde de mi bufanda
perdona mi decisión porque no supe amarte ni comprenderte como quieres
Alisto mis recuerdos, pasado y presente en un solo lugar
algo me atrapa, la sensación del apego, presiento que algo mas voy dejando
se desgaja de mi alma la raíz del árbol del dolor que provoca la melancolía del paso del tiempo
suspiro interminable de otoño al ver caer las sobras de mi propio destino sobre mi presente y mi futuro
aunque intento recuperar lo perdido ya no puedo volver hacia atrás
Tras la puerta el frío del amanecer sobre mi pensamiento
escarcha maldita de mi desesperación que no me deja avanzar
me agolpan las dudas y las preguntas en un solo instante
como explicarle al corazón lo que no quiere entender porque la razón no la deja respirar
Ahora el tiempo corre como mis pasos en la calzada
como pretendo que me puedas olvidar si he dejado mi corazón por la cobardía de vivir mi realidad
es que mi alma se envenena a medida que me voy alejando de ti
una risa corre por mi rostro, la ironía de mi destino, algo me quema profundo
Intento continuar pero siento que mis ojos ya no pueden ver nada, solo hay un vacío
nadie puede ni podrá ocupar tu lugar por siempre
y mientras me alejo con cada paso que doy, voy arrojando una parte de lo que soy
intentando recuperar el aliento
mientras pedazo a pedazo te desprendo a ti
mi amor.
PABLOMAR
siento el tenue fulgor del paso del frío al calor
entra el trasluz por el ventanal de nuestro cuarto
veo sombras al pie del pasaje, entre el faro y mis miedos
el parpadeo del misterio que los pasos dejan tras el crujir de las maderas al caminar
me preparo a escapar
Siento que me abraza la congoja y el malestar
miro hacia atrás y veo los trazos de mis palabras sobre el papel que deje al pie de la cama
vuelvo mi mano sobre tu figura y se detiene el tiempo llenando mi núcleo de infinitos pensamientos
ya no puedo mas, dejos mis sollozos sobre el silencio tapándolos con el calor del borde de mi bufanda
perdona mi decisión porque no supe amarte ni comprenderte como quieres
Alisto mis recuerdos, pasado y presente en un solo lugar
algo me atrapa, la sensación del apego, presiento que algo mas voy dejando
se desgaja de mi alma la raíz del árbol del dolor que provoca la melancolía del paso del tiempo
suspiro interminable de otoño al ver caer las sobras de mi propio destino sobre mi presente y mi futuro
aunque intento recuperar lo perdido ya no puedo volver hacia atrás
Tras la puerta el frío del amanecer sobre mi pensamiento
escarcha maldita de mi desesperación que no me deja avanzar
me agolpan las dudas y las preguntas en un solo instante
como explicarle al corazón lo que no quiere entender porque la razón no la deja respirar
Ahora el tiempo corre como mis pasos en la calzada
como pretendo que me puedas olvidar si he dejado mi corazón por la cobardía de vivir mi realidad
es que mi alma se envenena a medida que me voy alejando de ti
una risa corre por mi rostro, la ironía de mi destino, algo me quema profundo
Intento continuar pero siento que mis ojos ya no pueden ver nada, solo hay un vacío
nadie puede ni podrá ocupar tu lugar por siempre
y mientras me alejo con cada paso que doy, voy arrojando una parte de lo que soy
intentando recuperar el aliento
mientras pedazo a pedazo te desprendo a ti
mi amor.
PABLOMAR