johnamianto
Poeta recién llegado
Esta tarde derrotada
por las serpientes de lo indecible
y su labor infatigable en la mirada.
La desesperación escribe
la cruel lucha
el acto de fé, el engaño
escribir es tomar el océano
con la mano cercenada.
Toda aproximación es un fracaso.
V.
no me lleva de la mano
ni a puntapiés
me condena
al olvido insolente
a volver,
pararme en la puerta
y verme
me veo
me ve
V.
A la deriva del mar del tiempo
a mansalva
a contraluz
a cuchillo atravesando la sombra
a memoria doliente
a grito detenido a las 6 de la tarde.
por las serpientes de lo indecible
y su labor infatigable en la mirada.
La desesperación escribe
la cruel lucha
el acto de fé, el engaño
escribir es tomar el océano
con la mano cercenada.
Toda aproximación es un fracaso.
V.
no me lleva de la mano
ni a puntapiés
me condena
al olvido insolente
a volver,
pararme en la puerta
y verme
me veo
me ve
V.
A la deriva del mar del tiempo
a mansalva
a contraluz
a cuchillo atravesando la sombra
a memoria doliente
a grito detenido a las 6 de la tarde.