José Luis Vera Vidal
MMC LIR
Una mañana de luna llena
y rojo sol, pensé en lo que nunca fue,
en ese camino que no recorrí
en el agua que nunca bebí.
No pasando del intento
de tomarle de las manos,
caminar a su lado, pero
me deja aquí, quemándome
en el rojo sol.
Una mañana de luna llena
la lluvia amaina los sentimientos
estancados no encuentran salida,
dejando sollozo lleno de anhelo,
navego al desconsuelo.
Un suspiro del alma,
intención fija en la pared
toda en blanco
sin emociones,
su imagen.
Una mañana de luna llena
pintada de matices multicolores,
el cielo despejado
se muestra impasible
repartiendo estallidos
de luz.
Esa misma mañana de luna llena
y rojo sol, abandone el amor,
que sentía por ella
arrojando al fuego,
quemando mi corazón
en estallidos multicolor.
y rojo sol, pensé en lo que nunca fue,
en ese camino que no recorrí
en el agua que nunca bebí.
No pasando del intento
de tomarle de las manos,
caminar a su lado, pero
me deja aquí, quemándome
en el rojo sol.
Una mañana de luna llena
la lluvia amaina los sentimientos
estancados no encuentran salida,
dejando sollozo lleno de anhelo,
navego al desconsuelo.
Un suspiro del alma,
intención fija en la pared
toda en blanco
sin emociones,
su imagen.
Una mañana de luna llena
pintada de matices multicolores,
el cielo despejado
se muestra impasible
repartiendo estallidos
de luz.
Esa misma mañana de luna llena
y rojo sol, abandone el amor,
que sentía por ella
arrojando al fuego,
quemando mi corazón
en estallidos multicolor.