
Desde ahora me alejo de tu vida
aunque mi alma en tajos se rebana.
Entiende que una fruta sana
no salva a una manzana podrida.
Estudiando con eruditos
llegamos a la misma caída.
Una prenda, gastada y raída
termina en los fuegos malditos.
Por mucho amor que me llegue
no cambia el asesino que llevo dentro.
¡Aún late con fuerza en mi centro!
Temo... que la enfermedad se riegue.
Tu amor, cierto, puso un alto a la locura.
Pero solo por un par de años.
Ahora el recuento de los daños
me quema, agita y apura.
Tu, eres la diosa ternura.
Yo, el bufón de la muerte.
Está echada mi suerte
aunque parezca dura.
Te amo. Y para no discutir
dejo en letras mi alma y latido.
Pues nunca hemos consentido
en verdades a medias deglutir.
* Solo imaginación
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
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