alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Aquella, la de los pechos tristes
que siendo mujer, parece tan vieja
los duros trabajos robaron su alma
ajaron su cuerpo antes tan hermoso
Madre de cuatro hijos que sobrevivieron
gracias al duro trabajo que la destrozaba
pero nunca una queja exhalaron sus labios
a todos ellos les dio una carrera
Sueña por las noches con el principe blanco
siempre nostálgica, siempre inocente
pero vive feliz viendo a sus hijos
médico, abogado, notario y taxista
Todo lo dio por ellos,
su juventud perdida
un hombre la pretende
aún hay esperanza
Es aquel amigo que la vio crecer
que jugaron juntos cuando eran niños
un hombre honrado, de porte cabal
que de la su vida, que la quiere a ella
Llegan las horas felices
se inicia la marcha nupcial
sus aplauden a la madre que llora
que llora y que llora, de felicidad
que siendo mujer, parece tan vieja
los duros trabajos robaron su alma
ajaron su cuerpo antes tan hermoso
Madre de cuatro hijos que sobrevivieron
gracias al duro trabajo que la destrozaba
pero nunca una queja exhalaron sus labios
a todos ellos les dio una carrera
Sueña por las noches con el principe blanco
siempre nostálgica, siempre inocente
pero vive feliz viendo a sus hijos
médico, abogado, notario y taxista
Todo lo dio por ellos,
su juventud perdida
un hombre la pretende
aún hay esperanza
Es aquel amigo que la vio crecer
que jugaron juntos cuando eran niños
un hombre honrado, de porte cabal
que de la su vida, que la quiere a ella
Llegan las horas felices
se inicia la marcha nupcial
sus aplauden a la madre que llora
que llora y que llora, de felicidad