ROSSS
Poeta recién llegado
Al tacto de tus manos,
mi corazón se volvió miel
Fueron tus palabras dardos
Que se clavaron en mi piel.
Cuántas veces fingiste besos
Eran palabras de vida y muerte
Creyendo que salían de tu corazón.
En lugar de reparar una herida
Terminaste hundiéndome
En desolación.
Cuántas veces sentí tus caricias
Quemandome la piel
Mientras tú recorridas mi cuerpo
En busca de satisfacción.
¡déjame bajo el cielo de tu alma,
en la cálida tierra de tu cuerpo!
Te imploraba, y tú sonriendo
Me dijiste, que ya no te gustaba.
Fuí tu musa
De a mentiras
En tu imaginación
Dejando roto
Y herido el corazón.