Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era carnavalesca la gran fiesta
la gente arrebatada en los tambores
persuadiste el vals: Bésame a la orquesta,
y abrótano sentí mi mal de mis amores.
A mí llegaste, y sin decirme nada
me diste un beso sobre el antifaz,
me dejó tu licor fino embriagada
y a tus requiebros me entregué solaz.
Éramos la pareja del momento
de los tantos rumores su fermento.
Si me ensalzabas como a la más bella,
hasta enarmonar la felicidad,
ahora no comprendo tu frialdad
si te pido otra noche como aquella.
Gracias por leer mis poemas.
la gente arrebatada en los tambores
persuadiste el vals: Bésame a la orquesta,
y abrótano sentí mi mal de mis amores.
A mí llegaste, y sin decirme nada
me diste un beso sobre el antifaz,
me dejó tu licor fino embriagada
y a tus requiebros me entregué solaz.
Éramos la pareja del momento
de los tantos rumores su fermento.
Si me ensalzabas como a la más bella,
hasta enarmonar la felicidad,
ahora no comprendo tu frialdad
si te pido otra noche como aquella.
Gracias por leer mis poemas.