Una noche de piano
Se desborona la quietud insatisfecha
de unas notas silenciadas despacio
bajo la luz que ilumina un sofá
lleno de historias pasajeras.
Se consumió la espuma del champagne
y se esfumó la nostalgia de ayer
revolqué mi sentir encandecido
sobre el sendero vespertino
y las velas alumbraron el camino
que aún siendo prohibido
lo deseaba con ansias, y el castigo
fue sentir tu corazón latir conmigo
y amarte, amarte, avergonzada
porque para mi, ¡aún eres un niño!
ange
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