UNA NOCHE
UN AMANECER
Otra vez vi al hombre aquel
en la cantina,
estaba borracho y acompañado por dos hermosas chicas;
El lloraba de la dicha,
en una noche de encantos,
buena música,
y torneadas sombras.
Ese mismo hombre,
vi al otro día,frente a la casa donde vive,
mostraba sano juicio y rodeado de sus pequeños hijos.
Introdujo la mano al bolsillo para pagar un buñuelo
y calmar el hambre a los niños.
No tenía dinero.
Lágrimas frías empaparon las mejillas del hombre aquel,
y la realidad lloraba en otro amanecer pálido.
Luecamon
Otra vez vi al hombre aquel
en la cantina,
estaba borracho y acompañado por dos hermosas chicas;
El lloraba de la dicha,
en una noche de encantos,
buena música,
y torneadas sombras.
Ese mismo hombre,
vi al otro día,frente a la casa donde vive,
mostraba sano juicio y rodeado de sus pequeños hijos.
Introdujo la mano al bolsillo para pagar un buñuelo
y calmar el hambre a los niños.
No tenía dinero.
Lágrimas frías empaparon las mejillas del hombre aquel,
y la realidad lloraba en otro amanecer pálido.
Luecamon