Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Singular,
apreciación ostentosa
de nube hecha colina,
sin aclarar tus bordes
eres precisa.
¿Qué ocultas de mí
allá en lo alto de tu vuelo?
celas mis recuerdos
distrayendo mis ojos,
no lo se
te dije ayer,
no sé
que hacer con su recuerdo.
Singular,
austral yelmo de mi pasión,
como si no supieras
me parece,
pero sabes,
sabes mi canción,
sabes que no hago otra cosa
que mirar los cielos,
sabes que ignoro las estrellas
y que busco siempre
la Luna que tras de ti
me desconoce.
Ella es la que no sabe,
ella es
la que no siente,
ella es
la que no escucha,
ella es
la que no entiende
la que no entiende nada,
ella,
ella
huye
y se esconde
calla
y duele.
Ella no ve mi montaña
ella ignora lo que tú sabes,
ella no habla el idioma de las nubes.
Singular,
apreciación ostentosa
de nube hecha colina,
sin aclarar tus bordes
eres precisa.
Solo tú sabes
de este olvido suave y primaveral,
sabes
del otoño que pasamos juntos
cuando aprendimos a hablar
y a entendernos.
Cuando yo miraba los cielos
me pareciste singular
al hablar con tú silencio,
una nube singular
que me enseño a callar
a esperar
a no esperar nada
y a olvidar.
apreciación ostentosa
de nube hecha colina,
sin aclarar tus bordes
eres precisa.
¿Qué ocultas de mí
allá en lo alto de tu vuelo?
celas mis recuerdos
distrayendo mis ojos,
no lo se
te dije ayer,
no sé
que hacer con su recuerdo.
Singular,
austral yelmo de mi pasión,
como si no supieras
me parece,
pero sabes,
sabes mi canción,
sabes que no hago otra cosa
que mirar los cielos,
sabes que ignoro las estrellas
y que busco siempre
la Luna que tras de ti
me desconoce.
Ella es la que no sabe,
ella es
la que no siente,
ella es
la que no escucha,
ella es
la que no entiende
la que no entiende nada,
ella,
ella
huye
y se esconde
calla
y duele.
Ella no ve mi montaña
ella ignora lo que tú sabes,
ella no habla el idioma de las nubes.
Singular,
apreciación ostentosa
de nube hecha colina,
sin aclarar tus bordes
eres precisa.
Solo tú sabes
de este olvido suave y primaveral,
sabes
del otoño que pasamos juntos
cuando aprendimos a hablar
y a entendernos.
Cuando yo miraba los cielos
me pareciste singular
al hablar con tú silencio,
una nube singular
que me enseño a callar
a esperar
a no esperar nada
y a olvidar.