Juan Noldin
Poeta recién llegado
Es verdad que cada tenue luna será poesía,
que en cada lluvia se verá caer un verso,
y que el confín de los tiempos se perderá en la infinidad
de las letras que hacen los hombres.
Es verdad que puedo recordar tu nombre
pero nada sé ya de tu sonrisa
ni de tu pelo ni de tu aroma.
Sólo tengo una palabra...
y puedo ufanarme de poseer tu recuerdo,
vana costumbre que solemos tener los hombres
creer todo un mundo y tener sólo un verso.
La noche, que en algún eterno ciclo se propaga,
no es real y acaso yo tampoco lo sea
¿Pero cómo negar al verso que por alguna razón crea,
que hace posible a la noche y a la figura de un yo
que se pierde en la penumbra de una palabra hueca?
Admito que nada ni nadie tiene un ser en sí mismo,
que se será tan sólo una circunstancia perdida de las lunas,
que lo que con mi nombre se nombra no tiene sentido,
la misma noche que se llevó tu ser y tan sólo me dejó una palabra,
pues... también se llevo el mío.
que en cada lluvia se verá caer un verso,
y que el confín de los tiempos se perderá en la infinidad
de las letras que hacen los hombres.
Es verdad que puedo recordar tu nombre
pero nada sé ya de tu sonrisa
ni de tu pelo ni de tu aroma.
Sólo tengo una palabra...
y puedo ufanarme de poseer tu recuerdo,
vana costumbre que solemos tener los hombres
creer todo un mundo y tener sólo un verso.
La noche, que en algún eterno ciclo se propaga,
no es real y acaso yo tampoco lo sea
¿Pero cómo negar al verso que por alguna razón crea,
que hace posible a la noche y a la figura de un yo
que se pierde en la penumbra de una palabra hueca?
Admito que nada ni nadie tiene un ser en sí mismo,
que se será tan sólo una circunstancia perdida de las lunas,
que lo que con mi nombre se nombra no tiene sentido,
la misma noche que se llevó tu ser y tan sólo me dejó una palabra,
pues... también se llevo el mío.