Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Calma, calma, me grita mi boca temblorosa
cuando la tuya está cerca de mi corazón,
en el jardín de espinas encontré una rosa
que toma breves clases de pasión.
Caminando en dulces puntillas
temí no verte por aquí esta mañana,
y cargando un quejido en las rodillas
me envolvió la tela de tu araña.
Compro y vendo posiciones amorosas,
de misioneros que entienden lo que escribo
y de otras sesenta y nueve cosas
impresas en la ropa que te derribo.
Hay un perrito subido en la escalera
y un goleador a punto de fichar
por un club recién ascendido a la primera
con grada llena en tu eje peninsular.
cuando la tuya está cerca de mi corazón,
en el jardín de espinas encontré una rosa
que toma breves clases de pasión.
Caminando en dulces puntillas
temí no verte por aquí esta mañana,
y cargando un quejido en las rodillas
me envolvió la tela de tu araña.
Compro y vendo posiciones amorosas,
de misioneros que entienden lo que escribo
y de otras sesenta y nueve cosas
impresas en la ropa que te derribo.
Hay un perrito subido en la escalera
y un goleador a punto de fichar
por un club recién ascendido a la primera
con grada llena en tu eje peninsular.