Andros Ignoto
Poeta recién llegado
Una rosa roja te regalé
en el amanecer de nuestro amor,
cuando la pasión
tenía un hermoso verdor
y siempre era primavera
en nuestro querer.
Una rosa negra ahora te entrego
en el triste funeral
de lo que hubo entre tú y yo
Te juro que no voy a llorar,
por ti no voy a derramar
ni una sola lágrima.
en el amanecer de nuestro amor,
cuando la pasión
tenía un hermoso verdor
y siempre era primavera
en nuestro querer.
Una rosa negra ahora te entrego
en el triste funeral
de lo que hubo entre tú y yo
Te juro que no voy a llorar,
por ti no voy a derramar
ni una sola lágrima.