Karla Pravia
Poeta recién llegado
Una rosa roja
Soy aquella rosa caída
la que dejó sus espinas al tiempo
la pálida rosa
de las secas raíces.
Soy aquella rosa
De la belleza marchita
La rosa triste del jardín
La siembra equivocada del señor.
Soy la rosa roja
Perdida en el desierto
Ahogada en el mar
Con sus pétalos tiernos
Entregados al viento.
¡Oh! Cuando me mirabas
y el brillo de tus ojos
hacia resplandecer mi color
alzándome hasta las nubes.
¡Cuánto añoro!
Las manos tiernas de un enamorado
Y la delicadeza
de aquellas damas.
Y la tierra se volvió hielo
Y el cielo dejó de llover
Ya las nubes no acariciaban el sol
Y la brisa perdió su calidez.
Entonces, esa misma rosa roja
Decoloró sus ilusiones
Desperdiciando la savia
Que aún tenía.
El calor del sol
Secaba sus esperanzas
Y el amor se volvió nada
Una nada, que significaba nada en el espacio.
¡Cómo extraño esa rosa roja!
La que brillaba en las mañanas
Y en la oscuridad se ocultaba
Dejando al rocío
Penetrar sus suaves pétalos.
Pero vendrán otras rosas rojas
Con su belleza e ilusiones
A entregar su olor
A las manos de la amada.
Amigas rosas rojas
Espero les vaya bien
Que su destino sea el soñado
Y sus anhelos logrados
Porque lamentablemente
Mis raíces murieron en vano.
Soy aquella rosa caída
la que dejó sus espinas al tiempo
la pálida rosa
de las secas raíces.
Soy aquella rosa
De la belleza marchita
La rosa triste del jardín
La siembra equivocada del señor.
Soy la rosa roja
Perdida en el desierto
Ahogada en el mar
Con sus pétalos tiernos
Entregados al viento.
¡Oh! Cuando me mirabas
y el brillo de tus ojos
hacia resplandecer mi color
alzándome hasta las nubes.
¡Cuánto añoro!
Las manos tiernas de un enamorado
Y la delicadeza
de aquellas damas.
Y la tierra se volvió hielo
Y el cielo dejó de llover
Ya las nubes no acariciaban el sol
Y la brisa perdió su calidez.
Entonces, esa misma rosa roja
Decoloró sus ilusiones
Desperdiciando la savia
Que aún tenía.
El calor del sol
Secaba sus esperanzas
Y el amor se volvió nada
Una nada, que significaba nada en el espacio.
¡Cómo extraño esa rosa roja!
La que brillaba en las mañanas
Y en la oscuridad se ocultaba
Dejando al rocío
Penetrar sus suaves pétalos.
Pero vendrán otras rosas rojas
Con su belleza e ilusiones
A entregar su olor
A las manos de la amada.
Amigas rosas rojas
Espero les vaya bien
Que su destino sea el soñado
Y sus anhelos logrados
Porque lamentablemente
Mis raíces murieron en vano.